viernes, 25 de noviembre de 2016

MINISTERIO DEL NUEVO PACTO.

EN QUE CONSISTE EL MINISTERIO DEL NUEVO PACTO

Dios a través de su Hijo Jesucristo nos hizo ministros competentes para predicar el Nuevo Pacto. No para predicar  la letra que es el Antiguo Pacto, sino para predicar del espíritu que vivifica. La letra o Antiguo Testamento solo mata porque es el pacto que condena al mundo; mientras que el Nuevo Pacto concede el perdón de pecados, la salvación de nuestras almas y las demás promesas de Dios a la humanidad. Veamos: 2da. Corintios 3:6.  El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto,  no de la letra,  sino del espíritu;  porque la letra mata,  más el espíritu vivifica.

Si el ministerio de muerte, que es el Antiguo Pacto fue glorioso, tomando en cuenta que los Israelitas no podían ver el rostro de Moisés; si este ministerio de letras grabado en piedras el cual debía de expirar, fue glorioso, imagínese, lo glorioso que es el Nuevo Pacto, el cual da el perdón de pecados y la salvación del alma. Veamos: 2 Corintios 3:7 y 8. Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria,  tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro,  la cual había de perecer,  ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?

Si el ministerio de condenación o Antiguo Testamento fue con gloria, imagínese el ministerio de justificación de los hombres para con Dios que es el Nuevo Pacto será mucho mas glorioso, es decir con gloria mucho mas eminente. Veamos: 2 Corintios 3:9 y 10. Porque si el ministerio de condenación fue con gloria,  mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación.  Porque aun lo que fue glorioso,  no es glorioso en este respecto,  en comparación con la gloria más eminente.

Si el Antiguo Testamento que ya caducó tuvo gloria, mucho mas gloria tiene el Nuevo Testamento que permanece para la salvación de la humanidad. Veamos: 2 Corintios 3:11, 12 y 13.  Porque si lo que perece tuvo gloria,  mucho más glorioso será lo que permanece.  Así que,  teniendo tal esperanza,  usamos de mucha franqueza; y no como Moisés,  que ponía un velo sobre su rostro,  para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido.

El entendimiento de lo Judíos y Cristianos Judaizantes se oxidó o embotó, porque hasta hoy ellos siguen leyendo el Antiguo Pacto con un velo no descubierto, el cual será quitado hasta que ellos realmente se conviertan a Cristo. Veamos: 2 Corintios 3:14,15 y 16. Pero el entendimiento de ellos se embotó;  porque hasta el día de hoy,  cuando leen el antiguo pacto,  les queda el mismo velo no descubierto,  el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy,  cuando se lee a Moisés,  el velo está puesto sobre el corazón de ellos.  Pero cuando se conviertan al Señor,  el velo se quitará.

Actualmente, en donde se predica el Nuevo Pacto, allí esta el Espíritu de Dios y allí hay libertad; no solo libertad de la verdad de Dios, sino también, somos libres del pacto de la letra o ley de Moisés y los profetas. Veamos: 2 Corintios 3:17  y 18. Porque el Señor es el Espíritu;  y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto,  nosotros todos,  mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor,  somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

En resumen Hermanos: En donde se predica el ministerio del Nuevo Pacto, allí hay libertad de la verdad de Dios, la cual consiste en la presencia del Espíritu Santo, el crecimiento espiritual para los cristianos, que es lo mismo que nuestra transformación de gloria en gloria, hasta alcanzar la imagen del Espíritu de Dios.


DIOS BENDIGA AL LECTOR DE ESTE MENSAJE.  AMEN.